Inestabilidad Rotuliana

Pueden ser displásicas (pérdida de la forma), que hace referencia a un defecto en la superficie rotuliana, en la tróclea del fémur con la que articula, o en zonas músculo-tendinosas; o dismórficas, es decir, con alteraciones en la forma de las superficies articulares, que pueden provocar diversos desequilibrios en la rótula, entre los que distinguiremos:

Patología Rotuliana

Luxación de la rótula: es la perdida de la relación entre la rótula (hacia uno de los costados) y el fémur; la luxación puede ser por una lesión en el ligamento patelo femoral (ligamento que mantiene en su lugar a la rotula) debido a esguinces, que hacen que no sujeten bien la rótula y ésta se desplace.

Cuando la lesión es por déficit o debilidad se puede tratar con fortalecimiento y fisioterapia, mientras que si hay lesión por ruptura (traumática o lesiones crónicas) el tratamiento es quirúrgico con reemplazo del ligamento.

Si el ligamento se ha roto por completo, hay que recurrir a la cirugía y posteriormente a las sesiones de fisioterapia.

Desequilibrios sin desplazamiento de la Rótula.

Síndrome rotuliano o condropatía rotuliana, se caracteriza por cuatro signos:

  • Dolores espontáneos o provocados (al subir y bajar escaleras).

  • Desequilibrio en flexión.

  • Resaltos rotulianos.

  • Hidrartrosis (aumento del líquido)

  • Atrofia del muscular (pérdida de la masa muscular).

Tratamiento

En primera instancia debe llevarse a cabo un tratamiento conservador para el dolor y estabilización, que por lo general será suficiente. Si persiste la molestia se recurrirá a la cirugía, que puede ser estabilizadora (realineación), descompresiva, o para el cartílago. La fisioterapia que se realice será siempre prudente y moderada, indolora, y sin exceso de resistencia o exceso de esfuerzo/peso.